-Ahora tú busca un castillo a tu preciosa dama que será lecho donde voy a ser amada. En él no habrá oro, riqueza, ni fama pero estará mi dartañán que mataría por mí con su espada; tres mosqueteros a mi disposición, un sastre que sería yo la musa de su confección, cinco barriles de cerveza, una botella de ron y almohadas de algodón para dormir la siesta.
No te molestes si ves que estoy despierta que esperaré el momento en que todos se acuestan...
-¡Ese será el motivo para comenzar la fiesta!
No te preocupes si nos coje la mañana y nos despierta entre violines y trompetas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario